La Reconstrucción De Los Broncos: Una Urgencia Postergada

Los Broncos impidieron su posible peor inicio en la historia, ganando su primer juego de esta temporada de visita a los Chargers hace 2 semanas, además terminaron con una racha de 8 derrotas consecutivas entre el remate de la pasada temporada y el inicio de esta; la semana anterior tuvieron una sólida actuación ante unos deslucidos Titans y tras un par de semanas de euforia, los Chiefs los regresaron a su gris panorama de los últimos años. Dicho esto, el análisis de la situación de la franquicia no debe sobre reaccionar a los altibajos de estas semanas, sino que debe responder a la situación que hemos visto en años recientes.

Parece difícil recordar que hace menos de 4 años los Broncos estaban festejando su tercer campeonato de Super Bowl, dando un glorioso remate a un periodo de éxito en que fueron 3 veces sembrados número 1 en la AFC (en el año restante fueron No. 2), y donde acudieron a otro Super Bowl de la mano de la mejor ofensiva de la historia. Sin embargo, esas épocas de gloria ya hacen parte de la memoria de los fanáticos del equipo y no parecen estar cerca a volver.

Desde el SB50 la franquicia ha tenido un comportamiento disfuncional, desde sus dueños y su relación con la presidencia del equipo, pasando por la gerencia general y finalmente lo que refiere al terreno de juego.

Joe Ellis es presidente de la franquicia desde el año 2011, fue un hombre de confianza de Pat Bowlen durante años, y cuando la salud de este empezó a mostrar un fuerte impacto, Ellis asumió cada vez mayor responsabilidad en la organización hasta que el dueño se alejó por completo en el 2014. Tras la enfermedad y el fallecimiento de Bowlen, se ha generado cierto conflicto entre algunos de sus hijos y Joe Ellis, por el devenir administrativo de la organización.

En el aspecto deportivo, el cual es el que más nos compete, su comportamiento ha sido aun más caótico, empezando con la gestión del general manager John Elway, quien parece estar amparado en el aval que le da el anillo de SB y la trascendencia que su nombre tiene. Una trascendencia que le ayudó a construir un poderoso equipo con Peyton Manning en los comandos, pero tras el retiro de este, las decisiones de Elway han sido cuestionables al menos.

De los jugadores seleccionados por Elway, sólo 4 obtuvieron un segundo contrato con la franquicia, bien sea porque sus capacidades o el manejo del tope salarial impidieron que otros continuaran allí, además 4 de sus selecciones de primera ronda se fueron sin dar el resultado esperado (Garrett Bolles parece apuntar al mismo camino). Pero el mayor cuestionamiento que se le hace al QB miembro del salón de la fama no es este, sino la incapacidad que ha mostrado para evaluar jugadores que se desempeñan en su misma posición: Brock Osweiler, Trevor Sieman, Paxton Lynch, Case Keenum y Joe Flacco, han conformado el carrusel de mariscales desde el retiro de Manning, ninguno ha demostrado tener la capacidad de comandar al equipo y mucho menos la posibilidad de proyectar un futuro esperanzador.

A sus decisiones debemos sumar el desastroso nombramiento de Vance Joseph y la de Vic Fangio, quien aún debe demostrar si su elección fue una decisión correcta. La evaluación que podemos hacer de las últimas temporadas de los Broncos, es una intención de no ejecutar una reestructuración radical, sino de intentar mantener cierta competitividad reparando o reforzando ciertas piezas del funcionamiento del equipo; algo que ha sido un fracaso evidente, el equipo se encamina a su tercer temporada perdedora consecutiva.

La pregunta que se deben hacer en Denver parece clara ¿es momento de realizar una reconstrucción a fondo? la respuesta parece igual o más clara, ¡Sí!

John Elway está llamado entender que su tiempo como gerente general debe terminar, después de Bowlen es el hombre más importante en la historia de la franquicia, fundamental en los 3 títulos del equipo, pero su labor en los últimos años ha dejado mucho que desear y cada vez parece que está más en juego su prestigio. Elway puede retirarse con su relevancia intacta y dar paso a ejecutivos con una mayor capacidad para potenciar un equipo que tras los 2 últimos drafts tiene cimientos en interesantes jugadores jóvenes y de gran talento.

En lo que refiere al roster, Vic Fangio recién empieza y necesita que le den algunos jugadores que se adapten mejor a su esquema defensivo, hay que estar al tanto si logra demostrar la capacidad para el cargo de entrenador en jefe o nos demuestra el porqué estuvo más de 30 años sin recibir esa oportunidad.

De otro lado, se debe entender que ya no estamos en aquellas épocas en que un jugador vivía una relación de amor eterno con un equipo, la competitividad de la NFL conlleva una particular forma de tomar decisiones que implica la consideración de todos los factores que envuelven cada situación; en este sentido, el cambio o corte de jugadores no sólo es una posibilidad sino, en muchas ocasiones, una necesidad. Emmanuel Sanders, Chris Harris Jr. y Derek Wolfe son talentosos y se han hecho un renombre en Denver por los aportes al equipo, superan o se acercan a los 30 años de edad, se encuentran en su último año de contrato y juntos representan más del 18% del tope salarial; buscar un cambio de estos jugadores no sólo debería ser considerado, sino que debería ser una prioridad, difícilmente se mantendrán en el equipo en 2020 y Denver debe intentar rescatar algo de su partida, además que la distancia competitiva disminuye la necesidad de mantenerlos en la plantilla, en pro de fortalecer las expectativas a mediano y largo plazo.

Para terminar, quiero referirme al tema que más polémica puede generar. Los Broncos deben contemplar un posible cambio de Von Miller. Vonster es el jugador más importante de este siglo en Denver, todo fanático del equipo tiene que soñar con que nunca se vaya del equipo, pero la realidad es que los detalles que lo rodean hace que la opción de un cambio deba entrar en consideración. Su salario representa la octava parte del tope salarial, tiene 30 años, está en su novena temporada en la liga y el próximo año sería el último en su contrato, está en la última ventana de oportunidad para encontrar la mayor compensación posible vía trade y esto es algo sumamente valioso para una franquicia a la que urge emprender la reconstrucción. Esta temporada, en 5 partidos ha reportado 2 capturas de QB, difícilmente llegará a doble dígito en esa estadística, algo que sólo pasó en la temporada que estuvo en apenas 9 juegos.

Esto no significa que todos los veteranos se deban ir, como expuse en el inicio, el panorama de esta temporada no es tan gris como lo muestran los números; sin embargo, hay que contemplar que un par de cambios serían muy valiosos en el mediano plazo, así mismo se debe que evaluar el impacto de estos y otros altos contratos. Desde la pasión y el fanatismo, la salida de John Elway y de ciertos jugadores (Von Miller incluido), parece una afrenta al espíritu de la franquicia y sus aficionados, pero desde la lógica y la racionalidad, son movimientos para tener en cuenta de cara a una reconstrucción erróneamente postergada.

Por Wilmar Chaves (@WChavico)

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